Le da nombre a la Plaza de toros de la capital de la Costa del Sol, el barrio marinero en el que está ubicada. El proyecto de este coso taurino se debe al arquitecto Joaquín Rucoba oriundo de Laredo pero que acabaría siendo arquitecto municipal de la ciudad de Málaga, donde además de la Plaza de toros llega a construir el mercado de Atarazanas y a realizar las obras del parque de la ciudad.
Se inauguró La Malagueta el 11 de junio de 1876, tarde en la que se lidiaron toros de Murube y en la que alternaron los diestros Rafael Molina “Lagartijo”, Antonio Carmona “El Gordito” y Manuel Rodríguez “Desperdicios”.
De estilo neomudéjar, tiene forma de hexadecágono. Su última reforma se llevó a cabo en el año 2017 y es el resultado de un intenso trabajo impulsado desde la Diputación de Málaga como propietaria de este monumento.
Catalogada como plaza de primera categoría, su aforo supera las 9.000 localidades. La Feria Taurina se celebra en el mes de agosto coincidiendo con la Feria en la que se rememora la reconquista de la ciudad por parte de los Reyes Católicos que tuvo lugar el 19 de agosto de 1487. Como hito a destacar en su temporada taurina es importante reseñar la “Corrida Picassiana” que se programa el Sábado Santo y sirve como homenaje al genial pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso, que hizo del toro y de la Tauromaquia uno de los ejes de su obra.