El pelaje de los toros de lidia refleja la riqueza lingüística del mundo taurino, con una amplia variedad de denominaciones que van más allá de los colores básicos (negro, colorado y blanco). Estos pelajes se clasifican en simples (de un solo color), mezclados (combinaciones de dos o tres colores, como salineros, cárdenos o sardos) y mixtos, cuya diversidad depende de la forma y disposición del pelo. Además, pueden presentarse particularidades en distintas partes del cuerpo del toro, lo que contribuye aún más a la riqueza de términos asociados al pelaje en el campo bravo.
Berrendo
Se trata de un tipo de pelo mixto. Decimos de un toro que es berrendo cuando tiene manchas desiguales de cualquier color de al menos una cuarta de extensión sobre pelaje de color blanco. Si las manchas son de color negro será berrendo en negro, variando el calificativo según el color de las manchas, por lo tanto podremos encontrarnos con berrendos en colorao como el que parece en la imagen. Siempre se antepone el calificativo de berrendo sobre el color de las manchas.
Burraco
Un toro tienen el pelo burraco, cuando cuenta con capa uniforme de color negro y tiene manchas blancas irregulares. Estás manchas son más pequeñas que las del toro berrendo, pero más grandes que la del salpicado. Su nombre viene del cambio de color que presentan las urracas en su plumaje en la parte inferior de su anatomía. El nombre de burraco es una deformación propia del lenguaje dentro del ámbito rural del término urraco/urraca.
Cárdeno
En el caso de los toros cárdenos se produce una mezcla de pelos de color negro y blanco. En ningún caso van a presentar manchas, por lo que el efecto producido es de tonalidad gris palomino. Si predominan los pelos blancos diremos que el toro es cárdeno claro, pudiendo denominarlo también franciscano o romero. En el caso de que nos encontremos con más pelos negros diremos que el toro es cárdeno oscuro.
Castaño
El pelo castaño es una de las modalidades o variaciones que nos podemos encontrar dentro de la tonalidad de colorados o bermejos. Se trata de un marrón oscuro o habano que se asemeja a la tonalidad de la cáscara de la castaña.
Colorado
El toro de pelo colorado o bermejo puede adoptar diferentes matices. Nos podemos encontrar con un pelo colorado oscuro brillante al que llamaremos avinagrado. También puede ser azafranado, si tiende a amarillo pajizo. Castaño si es marrón oscuro. Colorado si la tonalidad tiende a rojizos, gijón si es de un rojo más encendido o jaro si el colorado es más claro tirando a rubio. Cuando amarillea el pelo tirando hacia el color de la piel del león se le llama aleonado, rubio si es de color oro y tostado si es más oscuro.
Ensabanado
El ensabanado se enmarca dentro de los pelajes denominados como claros. Se trata de toros en los que los pelos son de color blanco. Su aspecto les hace ser muy llamativos.
Jabonero
Catalogados como toros de pelo claro son los toros jaboneros. Su tonalidad es crema y se asemeja el pelo al café con leche. Puede tener diferentes intensidades desde el claro al oscuro.De este modo podremos hablar de toros jabonero claro o jabonero oscuro.
Negro
Es el pelo que predomina en la cabaña brava. Dentro de la tonalidad de pelo negro podemos encontrarnos desde azabache, brillante y aterciopelado, hasta zaino o hito que sería negro mate puro. Entre esta horquilla encontramos algunos matices, como mohíno, que sería un toro azabache en el que hasta el hocico es negro, mulato u hosco en el que se carece de brillo y el pelo parece quemado, o peceño que sería negro oscuro sin brillo.
Sardo
Son toros sardos aquellos que mezclan 3 colores, el blanco, el negro y las tonalidades rojizas. Es un tipo de pelo que no es fácil de encontrar y puede ser producto de la mezcla de las tonalidades a las que se ha hecho referencia, o por el conjunto de distintas manchas de pelo.