Por su relevancia para la tauromaquia, la Plaza de toros de las Ventas está considerado el coso taurino más importante del mundo. Con capacidad para albergar cerca de 24.000 espectadores es la tercera plaza con mayor aforo del mundo después de la Plaza México y la de Valencia en Venezuela. Situada en la calle de Alcalá vino a sustituir a la anterior Plaza de Toros de Madrid que había sido construida en 1874 y se encontraba en la carretera de Aragón.  

 

La tauromaquia adquirió un gran auge en las primeras décadas del siglo XX, lo que hizo que se plantease construir una nueva plaza de toros en la capital del país, que atendiese a la demanda que existía a nivel de público. Es José Gómez Ortega “Gallito”, quien impulsa la construcción de plazas “monumentales” con el objetivo de dar cabida al mayor número de personas posible a la vez que abaratar los precios de las localidades. Sería en 1918, cuando la Diputación de Madrid, propietaria del antiguo coso de la carretera de Aragón, acepta el reto de construir una nueva plaza. Sería el arquitecto José Espelius, amigo personal de “Gallito”, quien proyecta la plaza que se construiría en una zona conocida como las Ventas del Espíritu Santo, de ahí su nombre.  

 

Las obras de la Plaza de las Ventas, de estilo neomudéjar, finalizaron en 1929 y el 17 de junio de 1931 se celebra una corrida benéfica para inaugurarla en la que se anunciaron 8 matadores de toros: Fortuna, Marcial Lalanda, Nicanor Villalta, Fausto Barajas, Fuentes Bejarano, Vicente Barrera, Armillita Chico y Manolo Bienvenida. El primer toro que se lidia llevaba por nombre “Hortelano” y pertenecía a la ganadería de Juan Pedro Domecq. A partir de 1947 se creó la Feria de San Isidro. La temporada en Las Ventas comienza cada año entorno a Semana Santa, teniendo como ejes principales San Isidro y la Feria de Otoño. En la actualidad la Plaza de toros de Las Ventas es propiedad de la Comunidad de Madrid y es plaza de primera categoría.